Un buen truco para detectar a la gente tóxica en tu trabajo (y entender por qué se comportan así)

Siempre están dando por saco. Y en todo trabajo hay 3 o 4 elementos que nunca podrás evitar.

Hablo de nuestros queridos compañeros de trabajo tóxicos. Y son gente con la que tenemos que convivir.

Los compañeros de trabajo tóxicos, cuando los conoces por primera vez, son aparentemente sociables. Sonríen y suelen ser los primeros que se te acercan cuando estás en un ambiente laboral nuevo. Te preguntan por tu vida personal y te causan una buena primera impresión.

No obstante, pasado el tiempo, notarás que te van causado malestar sin tu comprender muy bien el porqué.

No te insultan. No son agresivos. ¿Cual es el problema entonces?

Los compañeros de trabajo tóxicos son expertos en mandar mensajes negativos sutiles. Muy sutiles. Te relajas, les das una pequeña información personal y te la convierten en una bofetada que te deja la cara del revés. Pero sus manos no se han movido. ¿Cómo lo consiguen?

Las personas tóxicas sufren de un Trastorno Pasivo Agresivo de la Personalidad. La principal característica de este trastorno es tener un miedo profundo a la comunicación directa. Comunicar de forma directa y asertiva, implica cierta valentía, y eso, les da miedo.

También, el TPAP puede explicarse evolutivamente.

Cuando el ser humano empezó a comunicarse, hacer sentir miedo o vergüenza a la gente seguramente fue una arma potentísima de manipulación, y por lo tanto, de supervivencia.

Hoy en día, ya no tenemos que atemorizar al vecino para quedarnos parte de su cosecha. Ser pasivo agresivo en la actualidad es un tipo de comportamiento que ya no beneficia ni al que lo hace, ni produce ningún efecto de sumisión en el que lo recibe.

Ser tóxico, pues, es una forma de ser primitivo.

La explicación de que haya gente tóxica aún se debe a la educación recibida en la infancia. Es probable que la gente tóxica haya visto como sus padres, después de una discusión, entren en un bucle de venganzas indirectas sin fin. O que hayan visto a sus padres solucionar problemas que hayan tenido con gente externa a la familia siempre “por la espalda” de la persona con la que tuvieron el conflicto.

Y por supuesto, los padres de la gente tóxica vieron estos patrones de comportamiento en sus mismos padres. Y así, ad infinitum.

Una lástima.

En este libro encontrarás sugerencias y recomendaciones para tratar con gente tóxica.*

EL TRUCO “YO SOLO TE ESTOY DICIENDO QUE…”

Así pues, las personas tóxicas nunca, nunca, nunca, aceptaran un significado directo y es aquí donde mejor las podemos detectar.

Pongamos un ejemplo. Sales de una reunión y el compañero tóxico te dice:

-Ya me ha dicho Pepito que te has puesto muy nervioso cuando has presentado los resultados del mes pasado.

Con lo que te quiere tocar la moral tu compañero tóxico es insinuar que eres inseguro o que no te has esforzado lo suficiente y esto te complica las cosas en la empresa.

Para poner en jaque al compañero tóxico tienes que convertir su mensaje indirecto en directo:

-¿Me estás intentando decir que soy una persona insegura?

O también: -¿Me estás intentando decir que me estoy ganando un despido?

Es aquí cuando la persona tóxica se delata. Al no tener las habilidades sociales para disculparse (comunicación directa) o disimular el error con un nuevo mensaje directo positivo (comunicación directa) se limita a repetir su afirmación con la siguiente entradilla:

NO. YO SOLO TE ESTOY DICIENDO QUE Pepe me ha dicho que te has puesto nervioso al presentar los resultados.

Si el compañero tóxico no es muy inteligente, vuelve a convertir el mensaje indirecto en directo y verás como vuelve a repetir su frase pero cada vez incomodándose más (piensa que no tiene las habilidades sociales para salirse de esa situación). Si opta por intentar escapar (al baño o a fumar) dile con una sonrisa que lo acompañas y sigue con la estrategia.

Puede que así escarmiente y ya te deje en paz.

Si tu compañero tóxico es un poco más inteligente, una vez lo tengas identificado como tóxico, los psicólogos recomiendan que ignores sus ataques indirectos. Al fin y al cabo, es un ser primitivo que tiene que ver que no te puede manipular y al final dejarás de ser su objetivo.

Otra opción que tienes (con el tóxico inteligente) es insistirle un poco fuera de tono para ver si se pone un poco agresivo (recuerda que tiene de raíz pocas habilidades sociales) y tu a continuación hacerte la víctima (“bueno, bueno, yo solo te había pedido una aclaración”) para dejarlo en evidencia delante de los demás. Esta opción ya es un poco más arriesgada.

Una persona que no sea tóxica, cuando le transformes el mensaje indirecto en directo, se sorprenderá y te aclarará la situación o incluso se disculpará (aunque solo sea para no complicarse la vida contigo):

-No, ¡perdona! es que me haces mucha gracia cuando te pones nervioso. No quería decir nada de eso.

Esta respuesta, como puedes ver, implica estar muy acostumbrado a expresarte asertivamente sin ningún pudor, cosa que al personaje tóxico le causa mucha inseguridad.

Sobretodo, lo que te ayudará a lidiar mejor con la gente tóxica es sentir lástima por ellos. Cuando te digan algo indirectamente, piensa en la suerte que has tenido en saber conectar mejor con la gente.

Y lo más importante, intenta cruzarte con ellos lo menos posible durante el día! 🙂

Un saludo.

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