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La palabra mágica para convencer a los demás

El poder de Porque

Photo by Ken Treloar on Unsplash

Aunque parezca nimio, intenta siempre colar la palabra “porque” cuando quieras conseguir el favor de alguien.

Esta es la conclusión a la que llegó Ellen Langer -de casualidad- cuando estudiaba cuan proclive es la gente a ayudar cuando pides un favor.

Ellen Langer llevó a cabo su investigación en una oficina. Más concretamente, en la cola que hacía la gente para hacer fotocopias

Cuando había alguien a punto de hacer fotocopias, aparecía la persona que colaboraba con la investigación y decía: “¿Me dejas hacer fotocopias? (sin justificar motivo)

Durante esta primera experimentación con la pregunta sin motivo, solo un 60% de la gente dejaba ‘colarse’ a este individuo que preguntaba si podía pasar primero.

En una segunda fase de la investigación, aparecía la persona colaboradora y decía: “¿Me dejas hacer fotocopias porque tengo prisa?.

Así pues, en este segundo caso, el 90% de la gente dejó colar a la persona que pedía el favor.

El poder del “porque”

Ellen Langer y su equipo habían descubierto que -al dar un motivo- la gente accedía más fácilmente a complacer a la persona que pedía el favor. No obstante, no llegaban a comprender la razón de este suceso.

Por contra, el equipo de Ellen Langer empezó a sospechar que lo que convencía a la gente era la palabra “porque”, pues esta palabra era parte de la nueva frase que se añadía a la petición.

Entonces, Langer y su equipo decidieron repetir el experimento. Ahora la persona que pedía el favor diría: “¿Me dejas hacer fotocopias porque tengo que hacer fotocopias?”. Motivo absurdo, ¿verdad?

Pues imagínate la sorpresa de Langer y el equipo cuando vieron que también el 90% de la gente dejaba pasar primero al que pedía el favor “de forma absurda”.

Conclusión

No nos convence el motivo. Al oír la palabra “porque” nuestro inconsciente interpreta que el motivo está razonado y, por ello, no analiza el motivo en sí. Por lo cual, conscientemente reaccionamos accediendo a la petición.

Ahora ya sabes 🙂 cuando tengas que pedir algún favor añade el ingrediente “porque” 🙂

¿Te ha parecido tan revelador como a mi? Explícamelo en los comentarios. Me encantará leerte.



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Todo lo que necesitas saber para entender qué es la asertividad

Asertividad
Asertividad para tener seguridad en uno mismo

Hace tiempo que tenía ganas de proponer mi definición de asertividad en alguna web. Así que, voy a ello.

Me apasiona la psicología. En mis ratos libres siempre ando buscando algo relacionado con esta disciplina. Una decepción que me llevo a menudo es las definiciones tan poco claras de asertividad que encuentro en la red.

La asertividad es algo tan sencillo como:

La práctica y defensa de los derechos personales legítimos sin vulnerar los derechos personales legítimos de los demás.

-WATM 🙂

Asertividad y tus derechos personales

A esta definición -pues- hay que añadirle cuales son esos derechos personales legítimos:

  • Derecho a decir que NO ante cualquier propuesta y momento. Cuando estás a dieta y te ofrecen un helado, es jodido acordarte de la asertividad, ¿verdad?
  • Derecho a cometer errores. ¿Quién es perfecto?
  • Derecho a tener una opinión o creencia diferente a la de los demás.
  • A veces, tenemos derecho a ser los primeros. No aplicable cuando solo hay un asiento libre en el bus y tienes a tu lado una abuelita que está de pie) 🙂
  • Derecho a cambiar de linea de actuación en cualquier momento. Aunque te recomiendo que si se trata de deshacer una cita, avises con al menos 24h-48h de antelación, a ser posible
  • Derecho a quejarse. Especialmente si es debido a que alguien te ha tratado mal.
  • Derecho a pedir ayuda o expresar malestar emocional. No vayas por la vida siendo un SuperMan. Te va a estallar la cabeza.
  • Derecho a cambiar lo que no nos gusta. Si te encuentras una mosca en la sopa, ¿la apartas o se lo dices al camarero? Respuesta correcta: “Camarerooooooo!!”
  • Derecho a no esconder el dolor físico o emocional. Si tienes fiebre, te quedas en casa. Si tu jefe no lo entiende, es su problema.

Más derechos a defender:

  • Derecho a no interpretar los consejos de los demás como órdenes. Ni tampoco:
  • Derecho a no tener que anticiparse a los deseos de los demás.
  • Derecho a no tener que justificarse. No des más motivos de los necesarios cuando te pregunten por el ‘por qué’ de tu comportamiento.
  • Derecho a que te premien por hacer bien tu trabajo. No esperes un millón de euros pero si te encuentras con gente que nunca da las gracias, quizás es hora de tener a ese alguien bien lejos.
  • Derecho a no tener que resolver los problemas de los demás. Sé amable y escucha los problemas de la gente, pero no te desvivas por tener que solucionarlo.
  • Derecho a detenerte y reflexionar antes de decidir. Cuando te escriben por whatsapp y no ves clara una propuesta, dilo: “me lo tengo que pensar”. Acuerda una hora para comunicar tu decisión. Recuerda tu primer derecho! Puedes decir que no siempre que quieras.
  • Derecho a pedir lo que quieras. No creas que tu propuesta es menos válida, más aburrida o más absurda que la de los demás.
  • Derecho a hacer menos de lo que eres capaz de hacer. No intentes hacer un mortal en la pista de baile. Hay formas más fáciles de ligar.
  • Derecho a estar solo. A veces, para ordenar las ideas necesitamos nuestro tiempo y espacio.

En Internet puedes encontrar listas de hasta 25 derechos pero aquí he hecho un filtro de las más importantes (un total de 18).

¿Tienes alguna duda?¿Crees que no he mencionado algún derecho importante? Leeré con gusto tus comentarios.



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Cómo evaluar el nivel de empatía de un desconocido cuando hablamos por Whatsapp o Tinder

tinder y empatía

Atento en Tinder y Whatsapp. Os voy a revelar un pequeño truco que me ayuda a descubrir el nivel de empatía y habilidades sociales que tiene la otra persona cuando hablamos por chat.

Las nuevas tecnologías nos hacen ser impulsivos y, por tanto, a veces nos hacen resultar un poco egocéntricos. Especialmente, en redes sociales como Tinder o Whatsapp donde a menudo no mesuramos lo que decimos.

Cuando estamos chateando, la gente suele darnos mucha información sobre sus sentimientos. Detectarlos, escucharlos y responder a ellos hacen que la otra persona piense que somos agradables (cosa importante en Tinder, ¿verdad?) 🙂

Os pongo un ejemplo:

-buff, vaya día en el trabajo, una hora y ya termino, ¡qué ganas!
¿cómo estás?
¿Qué haces?

¿Qué responderías ahora?

Yo he pecado muchas veces respondiendo sobre mi. Es decir, respondiendo a las preguntas que nos hacen sobre nosotros. En este ejemplo que he puesto, responder a las preguntas “¿cómo estás?” o “¿qué haces?”.

Alguien poco atento respondería “pues en casa, nos vemos luego, no?” (Por ejemplo).

Párate un segundo y concluye la información emocional que te ha dado esa persona. Por lo que nos dice, está teniendo un día duro en el trabajo. Por lo tanto, esa persona está estresada.

La mejor Tinder-respuesta 🙂

Pensemos una respuesta más empática:

-Buf, vaya día en el trabajo, una hora y ya termino, ¡qué ganas!
¿cómo estás?
¿Qué haces?
-¡Venga, ánimo, que ya te queda poco!
Te estaré esperando en el centro con dos cañas bien frías!

Cambia la cosa, ¿no?

Como decía Dale Carniege: “nunca hable sobre si mismo (a no ser que le insistan)”.

En Tinder, omite siempre las preguntas directas sobre ti y céntrate en el otro. Esto hará que la persona perciba consciente e inconscientemente que eres diferente. Además, pensarán que eres alguien atento.

Observa esta conducta con quien sueles hablar por chat (o incluso ahora lo puedes usar como test :). No pierdas el tiempo con gente que pasa por alto este detalle constantemente.

¡Espero que te ayude!



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